Ya sea porque tengas un negocio o estés considerando iniciar uno, probablemente estés familiarizado con el coste del almacenamiento, el cual puede ser gigante. Además, la administración y gestión de un almacén lleva mucho tiempo y, en algunos casos, es el causante del fracaso de la empresa. 

¿Cómo podemos evitar estos problemas? Fácil, el almacenamiento flexible o bajo demanda. Esta opción se hace más popular a medida que crece el e-commerce. En el fondo, el almacenamiento flexible o bajo demanda adopta la filosofía de “alquilarlo cuando lo necesites” que vemos tan a menudo en el transporte personal (Uber) y las alternativas de alojamiento tradicionales (Airbnb), excepto que les da a las empresas muchas ventajas. Estas son cuatro de ellas a tener en cuenta:

  1. El almacenamiento bajo demanda es flexible

Valga la redundancia. Quizás el mayor beneficio asociado con el almacenamiento bajo demanda es su flexibilidad. Existen varios modelos diferentes, pero el mejor (y a menudo el más común) es aquel en el que el propietario del almacén no sólo ofrece espacio para almacenar aquello que su cliente pueda necesitar, sino también se encarga de gestionar los pedidos, el almacenamiento, la selección, el embalaje, el envío… etc.

Este método ofrece la flexibilidad de decidir exactamente qué quieres manejar y exactamente qué quieres que maneje el almacén que contrates. Para muchos empresarios, especialmente los propietarios de pequeñas empresas que buscan crecer y expandirse, este hecho es la clave.

  1. Pueden permitirse ser innovadores y establecer tendencias

 Con demasiada frecuencia, los dueños de negocios tienen ideas excelentes que les encantaría hacer realidad, pero el coste asociado con el almacenamiento es simplemente demasiado alto. Imagina no poder traer un nuevo producto o incluso desarrollar un nuevo prototipo porque simplemente no puedes expandir el espacio del almacén existente. Lo creas o no, esto sucede con bastante frecuencia y evita que muchas compañías experimentan un crecimiento que impulse los ingresos. El almacenamiento flexible o bajo demanda se adapta a tus necesidades, lo que te brinda la opción de ser un innovador creador de tendencias sin temor a las limitaciones de espacio.

  1. No es necesario firmar un contrato de arrendamiento a largo plazo

 En promedio, si tuvieras que alquilar/contratar un almacén por tu cuenta, todo lo que encontrarás son contratos de al menos cinco años con un coste mensual enorme. Sobretodo para los pequeños empresarios, esto simplemente no es factible. Después de todo, no todas las startups sobreviven sus primeros cinco años, y esos pagos de alquiler exorbitantes no ayudan al éxito de las mismas. 

 El almacenamiento flexible o bajo demanda resuelve este problema al ofrecerte la capacidad de almacenar tu inventario por un período mucho más corto, generalmente de seis meses a un año, y en algunos casos sin un término contractual.

  1. Seguridad y protección incluidas

 Finalmente, incluso si puedes encontrar un almacén asequible con un coste con el que puedas vivir, aún debes preocuparte por factores como la seguridad, la cual te supone un coste mayor. Instalar un sistema de seguridad o contratar guardias de seguridad es otro gasto increíble, al igual que pagar facturas de servicios públicos por un gran espacio de almacén que debe mantener a un rango de temperatura muy específico. En el almacenamiento flexible o bajo demanda se resuelven estos problemas. Los proveedores de almacenamiento de primer nivel utilizan las últimas tecnologías para garantizar que su inventario esté protegido contra robos, vandalismo, clima severo, incendios y más.

Con el modelo de Almacenaje On Demand o Flexible no hay compromisos de alquileres a largo plazo. Los clientes de pueden ampliar o reducir dinámicamente su espacio de almacenaje cuando sea necesario, pagando solamente por lo que usan y almacenando sus en múltiples sitios.

Este modelo te permite almacenar productos en el lugar óptimo y sin comprometerse a largo plazo, proporcionando una solución flexible.