Seguro que has oído hablar del Almacenaje Bajo Demanda o Almacenaje Flexible, ya que es comúnmente conocido como “el Airbnb de los almacenes”.

El almacenaje bajo demanda o almacenaje flexible posibilita encontrar la ubicación perfecta para que tu mercancía pueda aumentar la satisfacción de tus clientes. ¿Cómo? Disminuyendo los tiempos de entrega. Este sistema nunca antes había sido tan popular, sobre todo gracias al crecimiento exponencial del e-commerce.

El almacenamiento bajo demanda o flexible es un mercado de servicios de almacenamiento donde los usuarios pueden acceder y usar el espacio según lo necesiten. Conecta a cualquier empresa con espacio de almacenamiento adicional, sin importar qué tipo de sistema de almacenamiento tengan, a alguien que lo necesite por un tiempo. Una empresa puede obtener acceso al exceso de espacio de almacenamiento para ser utilizado en proyectos a corto o largo plazo, lo que les ayuda a ahorrar dinero y a tener una mayor flexibilidad y conveniencia.

Este método facilita el acceso a los servicios de almacenamiento cuando sea necesario sin la necesidad de compromisos a largo plazo, ya que es un mercado en línea que permite a los clientes acceder a servicios compartidos de almacenamiento y logística de pago por uso.

Es por esto que el almacenamiento bajo demanda se puede comparar con servicios como Airbnb o Uber, que funcionan como un intercambio de servicios disponibles en tiempo real.

El almacenamiento bajo demanda o flexible permite a las empresas enumerar su espacio disponible y prestarlo a quienes lo necesitan temporalmente. Cada transacción se ejecuta a través de la plataforma, desde el listado y el acceso al espacio del almacén, hasta la gestión de inventario y envío de pedidos. Las plataformas también facturan al cliente por los servicios prestados y el cliente puede pagar al operador del almacén.

Las empresas que utilizan el almacenamiento bajo demanda se centran en algo más que el intercambio de espacio de almacenamiento temporal o adicional; este método permite a las empresas con espacio extra a ganar dinero almacenando inventario, recogiendo empaques y enviando pedidos para sus clientes comerciales.

Lo que diferencia el almacenamiento bajo demanda del sistema tradicional son tanto los nuevos modelos operativos como los nuevos modelos de negocio. Para entenderlo mejor aquí podrás ver algunas diferencias clave entre el proveedor tradicional de logística de terceros y el proveedor de almacén flexible o bajo demanda:

  1. Almacén central vs Almacenes dispersos

 El proveedor de almacén tradicional generalmente tiene una o pocas ubicaciones de sus almacenes. Los almacenes bajo demanda generalmente tienen toda una red de almacenes y centros de distribución repartidos por todo el país.

  1. Precios confusos vs Facturación simple

 El enfoque tradicional a menudo va acompañado de precios complicados que dificultan el pronóstico a los clientes. Sin embargo los nuevos proveedores tienden a centrarse en precios simples y soluciones modernas de facturación.

  1. Software heredado complejo vs Software seguro y basado en la nube

 Las empresas con una larga trayectoria en almacenamiento y logística también pueden verse atrapadas en su propia red. Los nuevos proveedores de almacenes están centrados en la ingeniería y a menudo tienen desarrollados nuevos productos innovadores, están más abiertos al cambio y se mantienen al día de los nuevos sistemas o métodos. 

Hoy en día las industrias que se utilizan el almacenamiento bajo demanda van desde la industria hotelera hasta los bienes de consumo de rápido movimiento (FMCG) y la fabricación industrial. Este sistema no sólo es para las grandes empresas/industrias que buscan innovar y optimizar sus cadenas de suministro, sino que también hay muchos casos de uso para compañías más pequeñas.