A día de hoy la mayoría de las empresas cuentan con un almacén logístico para el desarrollo de un sistema de transporte, almacenamiento y distribución. A pesar de eso, todavía existen empresas que desconocen qué es, cuáles son sus ventajas o las funciones que tiene. 

Lo que sí te podemos adelantar es que un almacén logístico es crucial si quieres saber por qué, sigue leyendo. Pero empecemos por el principio.

Podemos definir el almacén logístico como una unidad externa que da soporte a una entidad comercial/industrial a través de la optimización de los procesos relativos al almacenaje, resguardo de la mercancía, control del stock, abastecimiento de materiales/productos a los clientes de la entidad que le ha contratado.

Tiene un papel fundamental en el buen funcionamiento de la cadena de suministro tanto para comercio minorista como para mayorista, ya que es el corazón del proceso de distribución. 

Éste, está enclavado entre el proceso de producción y el de distribución, permitiendo aportar valor a la logística de nuestra empresa a la vez que nos ayuda a optimizar costes y mejorar el servicio al cliente. 

Además de tener como objetivo principal la optimización, mejora y medición de sus procesos, ¿cuáles son las funciones fundamentales de los almacenes logísticos?

¿Cuáles son sus funciones?

 Los almacenes logísticos tienen 7 funciones principales:

  1. Entrada: el almacén se encarga de recibir la mercancía y además tener prevista su entrada, gestionando así el flujo de las mismas, asignaciones de muelles… etc.
  2. Comprobar la mercancía: los operarios que trabajan en un almacén logístico deberán realizar una comprobación de la mercancía esperada y reflejar en los albaranes todos los detalles, indicando si así fuese si hay alguna disconformidad o no.
  3. Manipulación, ubicación y almacenaje: en el caso de la que la mercancía no llegue organizada para su ubicación y almacenaje, se procederá a ordenar y prepararla. Se dispondrá dónde irá ubicarda cada mercancía para facilitar el acceso y la optimización de los procesos, teniendo en cuenta su rotación, su cercanía a los muelles o a otros productos para manipular.
  4. Seguridad: en un almacén logístico se asegura que la mercancía almacenada está protegida, segura y controlada por todos los medios disponibles a día de hoy (tecnológicos y humanos). También se asegura el control de fugas, de roturas y de plagas.
  5. Preparación de pedidos: una vez la mercancía está organizada, será necesario realizar pedidos multirreferencia (diversos tipos) o monorreferencia (un solo tipo de producto).
  6. Salida: todas las operaciones con mercancía estarán acompañadas de un registro informativo y documental, se recibirá la petición de salida, se preparará, tramitará y dejará constancia de los movimientos en todo momento.
  7. Logística inversa: esta función está ganando cada vez más relevancia. Se puede definir como un conjunto de prácticas y procesos destinados a gestionar las devoluciones y retornos de los productos desde los puntos de venta hasta el fabricante para efectuar su reparación, reciclaje o eliminación al mínimo coste posible.

¿Qué objetivos persigue?

  1. Rapidez en las entregas: reducir el tiempo en las entregas, ser más rápidos en las entradas, en los movimientos, en la preparación de pedidos o al darle salida a la mercancía supondrá la optimización del proceso, haciendo que la mercancía llegue antes al cliente.
  2. Calidad: la logística es una ciencia que nos da la seguridad de que tenemos un control exacto sobre nuestras mercancías. Mediante este sistema sabremos cuánto stock tenemos de cada producto, cuánto podemos llegar a albergar, cuánto tiempo tardamos en realizar los pedidos, las pérdidas por caducidad… Todos estos procesos son fundamentales en cualquier almacén moderno y repercutirán directamente en la satisfacción del cliente.
  3. Optimización del espacio disponible, para ello es necesario conocer con precisión todas las características de los productos.
  4. Minimizar acciones para así optimizar el proceso. Es fundamental estudiar la ubicación de cada producto, atendiendo a su rotación, sus necesidades de manipulación, su cercanía a zonas especiales de preparación de pedidos o etiquetado, etc.
  5. Reducción de las devoluciones ya que un error en el almacén significa un aumento de los costes, además de estar minando la confianza de nuestro cliente. 
  6. Reducción de costes: Si aprovechas mejor el espacio y los medios (los tecnológicos y los humanos) se mejora el servicio global y se cumplirán todos los objetivos, incluyendo el ahorro de costes.